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''Confío en que esta ley que vamos a presentar hoy día sea un importante paso adelante para nuestro país'', afirmó el líder de la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid, al anunciar la introducción del proyecto de reforma en una multitudinaria conferencia de prensa en el Congreso.
''Espero que las negociaciones bipartidistas que continúan actualmente den frutos, aunque todavía nos queda mucho por hacer'', añadió el demócrata, que propondrá el lunes al pleno del Senado el inicio del debate sobre el proyecto de reforma, sin pasar por las habituales comisiones para ganar tiempo.
Reid rechazó rotundamente los pedidos de senadores republicanos que le pidieron un plazo más largo, dejando clara su voluntad de que la reforma sea aprobada por ambas cámaras antes del receso de agosto y el inicio en septiembre de la campaña electoral para los comicios de noviembre del 2008.
''No tenemos tiempo'', aseguró, en presencia de los dos senadores demócratas hispanos, Ken Salazar (Colorado) y Bob Menéndez (Nueva Jersey), así como Ted Kennedy (Massachusetts), principal defensor del proyecto, y Patrick Leahy (Vermont).
''Disponemos de dos semanas para tomar una decisión sobre este asunto muy importante para el país'', explicó el líder demócrata, que dio plazo hasta el fin de semana del Día de Recordación, que se celebrará el lunes 29 de mayo y que coincidirá con el inicio de un receso de una semana en el Congreso. Para cumplir ese objetivo, los demócratas deben obtener el próximo lunes el apoyo de al menos 60 votos de los 100 senadores para permitir la apertura del debate en el pleno de la Cámara, o sea un mínimo de diez republicanos.
De la parte republicana, el senador Mel Martínez (Florida), muy cercano al presidente Bush, se declaró ''optimista'' sobre la posibilidad de alcanzar un acuerdo bipartidista sobre el proyecto de ley.
''Estamos en un momento crucial, pero ahora me siento optimista'', explicó el congresista. ''Disponemos de una estructura que permitirá que la ley funcione para el país'', aseguró.
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