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La destrucción de los videos del 2005, que muestran las técnicas duras utilizadas durante los interrogatorios a dos presuntos terroristas, es investigada por el Departamento de Justicia, la CIA y varios paneles del Congreso. Grupos de derechos humanos consideran tortura esas técnicas.
Bush se adhirió a la posición de la Casa Blanca de que él no supo de la existencia de las cintas o su destrucción hasta que el director de la CIA, Michael Hayden, se lo informó este mes.
En conferencia de prensa, Bush aseguró que las investigaciones, ``añadidas a la supervisión del Congreso, al final nos permitirán a todos conocer qué ocurrió''.
''Hasta que estas investigaciones concluyan, no emitiré opinión alguna al respecto'', expresó.
``Esperemos a ver cuáles son los hechos ... Creo que he sido muy claro al decir que lo primero que recuerdo es que me enteré cuando [el director de la CIA] Mike Hayden me informó del asunto''.
Refiriéndose a cuestiones de la política nacional, Bush también acusó al Congreso de insertar proyectos superfluos e innecesarios en el proyecto de presupuesto, y afirmó que le ordenó a su director de finanzas hallar alternativas.
Bush se quejó de que el proyecto de presupuesto por $555,000 millones estaba plagado de 980 enmiendas que benefician a un distrito o estado en particular.
Sin embargo, sin sus poderes de veto, la posibilidad de que Bush pueda bloquear proyectos específicos es limitada.
La autoridad presidencial para rechazar o vetar proyectos individuales y otros asuntos de gastos de los proyectos de ley de asignaciones fue revocada por la Corte Suprema en 1998.
El Presidente elogió al Congreso por haberle enviado un ''proyecto de gastos para financiar las operaciones diarias del gobierno federal. Ellos aprobaron este proyecto de ley sin incrementar los impuestos''. Se quejó, sin embargo, de que la medida tuvo lugar demasiado tarde en el año y que como consecuencia podría demorar el proceso de devolución de impuestos a millones de estadounidenses.
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