El papa Benedicto XVI saluda a los embajadores en la Santa Sede.
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El papa Benedicto XVI saluda a los embajadores en la Santa Sede.
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La crisis global demuestra que el mundo necesita una ética económica y nuevas reglas para que el sistema financiero beneficie a toda la humanidad, dijo el lunes el papa Benedicto XVI en su discurso de Fin de Año.
En un amplio mensaje, el pontífice también pidió el fin de la violencia en el norte de Africa y Medio Oriente, y denunció ataques contra la libertad religiosa.
"El momento actual está tristemente caracterizado por un profundo malestar y las diversas crisis -económicas, políticas y sociales- son una expresión dramática de esto", dijo a diplomáticos, en lo que se ha dado en llamar su discurso anual sobre el "estado del mundo".
Benedicto XVI sostuvo que los "graves y perturbadores desarrollos de la crisis económica y financiera mundial" que comenzaron en los países industrializados ahora están infectando al mundo y dejando a muchos, sobre todo los jóvenes, desorientados y frustrados.
Poniendo un toque personal a pedidos recientes del Vaticano, el Papa reclamó una inyección de ética al modo en que se administra la economía mundial.
"La crisis puede y debe ser un incentivo para reflexionar sobre la existencia humana y la importancia de su dimensión ética", dijo en su mensaje a diplomáticos de casi 180 países en francés.
Los cambios en la economía no deberían ser sólo "un esfuerzo por contener las pérdidas privadas o arreglar las economías nacionales, sino (un intento) de darnos nuevas reglas que garanticen que todos puedan vivir una vida digna y desarrollar sus capacidades para el beneficio de la comunidad como un todo", añadió.
Desde que comenzó la desaceleración, Benedicto XVI repitió varias veces que no se puede ignorar la falta de ética en las finanzas mundiales y que las decisiones económicas deben basarse en el bien común y no en el
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